Romina se fue dando un portazo que rompió el picaporte. Entre la furia y los gritos no se dio cuenta y se llevó también mi juego de llaves. La estoy llamando, pero no me contesta, debe pensar que es para decirle que vuelva y tratar de recomponer algo de la relación, pero no. Sólo necesito que me traiga las llaves. Me dejó encerrado. Me di cuenta que se las había llevado hace media hora cuando pude tranquilizarme y quise ir al supermercado por una cerveza. Traté de poner el picaporte de nuevo, pero no hubo forma de que enganchara. Llamé al cerrajero y me avisó que podría venir recién mañana, lunes, a primera hora.
Para matar la espera di una vuelta por la casa, acomodando los libros que había revoleado Romina en su salida triunfal, y me convencí de que estaría las próximas doce horas encerrado en el departamento. Si lo pienso bien tiene sentido del humor, uno de los principales reproches que me hacía era que no pasaba tiempo en casa y se fue dejándome encerrado. Algo así como decirme: «para que aprendas».
El tiempo y la soledad se vuelven difíciles cuando uno no está bien. Instintivamente agarré un cuaderno, lo abrí y en la primera página encontré la dedicatoria con la letra de Romina:
«para que me lleves con vos a donde vayas «
Era lo único escrito, todas las demás páginas estaban en blanco. Pienso que no le di la importancia que se merecían. Al regalo y a ella. Me da bronca ser así. A veces siento que el mundo me envía señales y las captó cuando ya es tarde, cuando no sirven.
Por ejemplo, esa puerta. Hacía meses que Romina me decía que me ocupe del picaporte, y no le di importancia, me había acostumbrado a engancharlo en el agujerito cada vez que entrabamos y salíamos. Quizás Romina me estaba diciendo algo más, quizás hasta el propio picaporte me estaba diciendo algo más con sus caídas al piso. Pero hice oídos sordos.
Lo mismo me esta pasando ahora. Recién ahora, que se fue, agarró el cuaderno que me regaló, y estuvo de adorno, arriba de la biblioteca, estos tres años. De 10×15 Cm. (Aproximadamente) Es un cuaderno artesanal que me trajo cuando hizo el viaje sola al sur. La tapa está hecha con una cartapesta de distintos colores y las hojas enganchadas con hilo grueso y rústico. Siempre me resultó incómodo aunque es verdad que cuando me lo regaló me alegré. Pero también sentí la obligación de ponerme a escribir y eso mismo hizo que no pudiera escribir durante meses. Cuando volví a escribir lo hice en un cuaderno gloria que encontré en casa. Ella nunca dijo nada, pero sé que íntimamente le molestó.
Si tuviera que escribir sobre nuestra relación creo que fue como ese cuaderno, bienintencionado pero incómodo. Posiblemente lo dejé en blanco sabiendo que este día llegaría. El día en que me toca escribir el final de la relación con Romina. Hago unos garabatos sobre las primeras hojas, dibujo una cara como me la enseñaron a dibujar en la escuela y cierro el cuaderno. Una idea me persigue. Voy hasta la computadora la enciendo, entro a Google y escribo: «Significado de la rotura de picaporte.»
Me detengo antes de darle enter. Miro alrededor de la habitación, oscura y vacía, me siento ridículo y lloro. apreto enter:
La primera opción que me da el buscador es un blog de mujeres. Para «Ellas.net» dice en el inicio de la página «un blog hecho por mujeres y para mujeres» . El título es «Que significa que las puertas de tu casa se rompan» y la nota empieza con una pregunta: «¿Pensaste alguna vez que cuando las puertas de tu casa se traban, se rompen o no cierran bien, se trata de un mensaje al que debes prestar atención?»
Dejo de leer, no quiero saber que significa.
Me sorprende que sea un blog de y para mujeres. Me pregunto si el mío es un pensamiento femenino. Abro los ojos por la revelación. Tal vez si, me digo. tal vez la cuestión pase por ahí. Tal vez mis peleas con Romina siempre han pasado por ahí. ¿Cómo hubiese actuado un hombre ante la situación del picaporte? Iba y lo arreglaba el primer día, incluso antes que nadie se lo señale.
¿será que dejo crecer los problemas hasta que ya no puedo solucionarlos?
inmediatamente pensé en mi padre. Le reproché que nunca me haya enseñado a arreglar un picaporte.
Salgo de «Para ellas.net». Levantó el picaporte del piso y lo apoyó sobre el escritorio al costado del monitor.
La segunda página me redirige a una publicación de Facebook «Escuela de Feng Shui Tradicional- Mario Gomez». Empieza así:
«El significado de las roturas en el hogar:
El significado de una cerradura atorada es claro: tu mente no quiere que salgas de allí.»
No quise seguir leyendo.
Fui a prepararme un mate a la cocina. Estuve toda la noche así:
dando vueltas por la casa entre búsqueda y búsqueda.
Por Fabio Muente
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